Marsella, abril de 2026. Salida en cuatro meses. He pasado las últimas semanas respondiendo a la misma pregunta, planteada de modos distintos cada vez: ¿cómo se navega en la Antártida en velero? Aquí va mi respuesta completa, sin filtro comercial.
Qué significa exactamente "navegar en la Antártida"
La mayoría de los cruceros "antárticos" no navegan realmente en la Antártida. Cruzan el Paso de Drake, costean la península antártica entre 62°S y 65°S, hacen desembarcos en zódiac sobre playas de focas, y vuelven a Ushuaia. Es magnífico. No es navegación antártica en sentido estricto.
Navegar en la Antártida en velero, de verdad, es mantener una ruta al sur de los 60°S de forma continua, atravesar los océanos Atlántico, Índico y Pacífico Austral en altas latitudes, y permanecer varias semanas o varios meses en un entorno donde no hay puerto, no hay rescate alcanzable en menos de diez días, y donde el tiempo puede dar la vuelta en pocas horas.
Eso es lo que prepara Odyssey of AION con ARION: una circunnavegación antártica completa, mantenida al sur de los 60°S sobre toda la vuelta del continente.
Los Cuarenta Rugientes, los Cincuenta Furiosos, los Sesenta Bramadores
Esos nombres no son poesía. Son descripciones de lo que la atmósfera hace concretamente sobre la superficie del océano Austral en esas latitudes.
Los Cuarenta Rugientes (40°S, 50°S): vientos del oeste dominantes, borrascas en serie, olas de 3 a 6 metros. Navegable, pero ya cansador en la duración. Es la zona donde se termina una transatlántica y donde se empieza a entender lo que viene.
Los Cincuenta Furiosos (50°S, 60°S): las borrascas se aceleran. Los vientos alcanzan regularmente 40 a 50 nudos. Las olas pasan a 8, 10 metros. Las costas desaparecen del mapa, está la Patagonia al este del Paso de Drake, y después, nada hasta la Antártida.
Los Sesenta Bramadores (más allá de 60°S): el fetch circumpolar sin obstáculo terrestre desde miles de kilómetros genera un oleaje largo y potente que nada detiene. Olas de 10 a 15 metros en las tempestades. Temperatura del agua entre, 1°C y +4°C. Sensación térmica a, 25°C con el viento. Y sobre todo: el hielo.
¿Qué velero para navegar en la Antártida?
Es la pregunta que más me llega. La respuesta corta: un velero en aluminio o en acero, con una carena capaz de aguantar un contacto con el hielo, una gran autonomía de combustible y víveres, y sistemas de propulsión y de energía redundantes.
La respuesta larga es ARION.
ARION es un Strongall de 47 pies en aluminio. Diecisiete toneladas. Orza lastrada, caña. Fue concebido para navegar lejos de las costas, en condiciones que la mayoría de los veleros de recreo nunca rozan. El casco de aluminio es esencial: en caso de contacto con un bergy bit, esos bloques de hielo del tamaño de un contenedor, transparentes bajo el agua, invisibles al radar, un casco de fibra se perfora. El aluminio absorbe el golpe.
Los puntos críticos para un velero en la Antártida:
- Casco robusto (alu o acero): los contactos con el hielo flotante son inevitables
- Piloto automático potente: navegar solo o a dos en condiciones de fuerza 8 o 9 durante 24 h, los brazos no bastan
- Energía autónoma: paneles solares + eólicas + hidrogenerador, el motor no puede girar indefinidamente
- Calefacción fiable: hipotermia de la tripulación = fin de la expedición
- Redundancia de las comunicaciones: Starlink + Iridium de respaldo, porque Starlink puede caer
- Balsa y EPIRB: los procedimientos de rescate en el océano Austral no se parecen a nada que conozcamos en el Mediterráneo
La verdadera dificultad: el hielo
La navegación en la Antártida en velero cambia radicalmente en cuanto se entra en la zona helada. No es un obstáculo suplementario, es un cambio de paradigma completo.
Los icebergs tabulares: algunos tienen el tamaño de una ciudad. Se identifican fácilmente al radar y a la vista. Se evitan.
Los growlers y bergy bits: ahí es diferente. Son fragmentos de iceberg que han volcado. Su parte emergida es casi nula, a veces 20 a 30 cm por encima del agua. Su masa bajo el agua puede alcanzar varias toneladas. No dan ningún eco radar significativo. No se ven de noche. No se mueven de forma previsible. A 6 nudos, una colisión con un growler daña gravemente cualquier velero, o lo hunde.
La única respuesta es la lentitud y la vigilancia continua. Navegar de noche en hielo flotante significa reducir la velocidad, asegurar una guardia permanente, y aceptar que ciertas ventanas meteo no se aprovecharán porque la densidad de hielo es demasiado alta.
¿Qué temporada para navegar en la Antártida en velero?
El verano austral: de diciembre a marzo. Es la única ventana realista para un velero.
- Diciembre, enero: días largos (sol 20 h/24 en diciembre), hielo en retirada, meteo más estable en relativo. Mejor ventana para el paso del Drake y la entrada en la Antártida.
- Febrero: muy buena meteo general, el hielo está en su mínimo. La fauna está muy activa.
- Marzo: inicio de la recarga del hielo marino. Las ventanas se reducen. Las noches vuelven. Hay que haber salido de las altas latitudes antes de fin de marzo.
Navegar en la Antártida fuera de esa ventana es otra categoría de expedición. Es una decisión que no se improvisa.
El marco normativo para navegar en la Antártida
Navegar al sur de los 60°S está sujeto a un marco normativo estricto. Se requiere un dossier técnico completo: debe demostrar una autonomía total, protocolos de seguridad rigurosos, una gestión de los residuos sin impacto sobre el medio ambiente, y la capacidad absoluta de no transferir su riesgo a ningún equipo de rescate exterior.
No es un trámite. Los dossiers se preparan durante varios meses e implican detallar precisamente el velero, el equipamiento de seguridad, las comunicaciones, los protocolos de urgencia, y la logística completa de la expedición. Odyssey of AION dispone del marco necesario para llevar a cabo esta navegación.
Por qué tan pocos veleros navegan realmente en la Antártida
La combinación de todos estos factores, tipo de velero, logística, meteo, hielo, normativa, resistencia humana, explica por qué tan pocas expediciones de vela antártica se realizan de verdad.
Los cruceros comerciales en velero por la península antártica existen y son accesibles. La navegación en velero al sur de los 60°S de forma continua, no una escala, una verdadera ruta mantenida, es distinto. A vela, fuera de los cruceros organizados, la circunnavegación antártica mantenida al sur de los 60°S solo se ha realizado un puñado de veces en la historia.
Es el objetivo de Odyssey of AION con ARION.
Cómo se ve, concretamente
Salgo de Marsella en cuatro meses. Solo hasta Ushuaia, 8 000 millas, unos 60 días. En Ushuaia, Sarah embarca: bióloga marina, especialista en cetáceos de las altas latitudes, coordina toda la parte científica de la expedición.
Después el Paso de Drake. Después los 60°S. Después las 25 000 millas de la vuelta.
Si quieres seguir la preparación semana a semana, esta bitácora es el sitio más directo. Los próximos artículos cubrirán el paso del Drake en detalle, la elección de ARION, y la logística de hibernación.
Para descubrir también:
- La circunnavegación antártica, lo que la vuelta exige de verdad
- Navegar en los Sesenta Bramadores, viento, mar, hielo, frío